MOODY´S POR EL FORO
Ustedes recordarán a todos aquellos trabajadores de Wall Street, calle donde se ubica la Bolsa de valores de Nueva York, jóvenes bien vestidos que se dedicaban a comprar y vender acciones de empresas y que cualquier padre estaba deseoso de casar a sus niñas con lo que llamamos “yupis”
¿Dónde estarán? Parece que han desaparecido o acaso, han sido contratados por todas esas agencias de calificación que tanto daño hacen.
Pero… ¿qué es una agencia de calificación?
Desde luego un conjunto de H---P-----
Por ejemplo: Moody's Corporation es la sociedad matriz de Moody's Investors Service, una agencia de calificación de crédito que realiza la investigación financiera internacional y el análisis de las entidades comerciales y gubernamentales. La empresa también califica la solvencia de los prestatarios mediante una escala de calificaciones estandarizadas. La compañía tiene una participación del 40% en el mercado mundial de calificación crediticia, así como su principal rival, Standard & Poor's.Moody's fue fundada en 1909 por John Moody, a partir de "Analyses of Railroad Investments", un libro sobre los valores de vías férreas, con calificaciones de letras para evaluar su riesgo. Moody's Investors Service se incorporó el 1 de julio de 1914, y pronto extendió la cobertura a los bonos municipales de EE.UU.. En 1924, las calificaciones de Moody's cubrían casi el 100 por ciento del mercado de bonos de EE.UU.
En la década de 1970, Moody's se expandió a la deuda comercial, y también comenzó la práctica, junto con otras agencias de calificación, de cobrar a los emisores de bonos por la calificación, así como a inversores.
El número de países cubiertos por Moody's ha aumentado de 3 en 1975, a 33 en 1990, a más de 100 en el año 2000. Los anuncios de Moody's sobre posible o real rebaja de calificación de los bonos de un país puede tener un gran impacto político y económico, como por ejemplo en Canadá en 1995 y en la actualidad, ya sabemos.
Wikipedia
Pero moody´s hace dos añitos tuvo que ser rescatada por sus malas gestiones y ahora, que bien seguro tienen una buena deuda que cubrir, sigue ejerciendo su poder.
¿Sobre quién? Bancos y gobiernos.
Y… ¿Qué es un banco? Es una empresa algo especial, cuestión que no entiendo como narices se permite.
Cuando se crea un banco, como cualquier otra empresa, se suelen emitir acciones, a no ser que el impulsor tenga bastante dinero, en cuyo caso con que lo ponga él mismo es suficiente.
Las acciones se cambian por dinero que pasa a formar el capital de la empresa. Ese capital permite hacer inversiones y es la garantía frente a posibles deudas. La actividad económica de esa empresa o banco puede dar beneficios o pérdidas. Las pérdidas deben ser pagadas con el capital inicial, con lo que éste disminuye. Los beneficios pueden ser repartidos entre los propietarios o pueden ser guardados en forma de reservas, en cuyo caso el capital aumentará al sumarse al dinero inicial las reservas no distribuidas entre los accionistas. A este capital se le llama Core Capital o, para entendernos, «capital pura cepa».
En un banco la situación es exactamente la misma. Lo que ocurre es que hasta ahora un banco podía manejar un balance 50 veces mayor que su «capital pura cepa»; es decir, podía tomar prestado dinero y prestar dinero hasta 50 veces su capital.
No es difícil darse cuenta de que, a nada que tuviera algunos problemas con algunos de esos préstamos, la cantidad de capital que poseería para hacer frente a posibles pérdidas sería ridícula: el 2% del total. Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con las quiebras de los bancos, que no tenían capital suficiente para pagar las pérdidas y los gobiernos han sido los que han pagado esas deudas con la intención de evitar el efecto dominó que hubieran tenido esas deudas sobre el conjunto del sistema.
O sea, que muchos accionistas perdieran su dinero ¿pero no corrían ese riesgo?
¿No es como ir a un casino? Si juegas puedes ganar o perder.
Ahora el nuevo acuerdo de Basilea propone subir el capital mínimo del 2% al 4,5%; es decir, que las operaciones de los bancos podrán ser hasta 22 veces mayores que su capital. A esto hay que añadir un colchón de seguridad de otro 2,5%, lo que hace un total de 7%. Así que las operaciones podrán ser casi 15 veces su capital. No está mal, pero la garantía continúa siendo bastante escasa.
Un banco, como por ejemplo el Santander, tiene un «core capital» de alrededor de 73.000 millones de euros según el balance del año 2009. El consejo controla solamente el 3,51% del capital total. Dentro de ese consejo, la familia Botín detentará alrededor del 2%. Bien, pues con ese 2% controla el banco: un capital de 73.000 millones de euros. Pero hay todavía más; el banco Santander tiene un balance de 1,15 billones de euros, algo más que el PIB del Estado español, lo que quiere decir que realiza operaciones por un valor superior catorce veces a su capital. Con la nueva regulación todavía tiene margen para aumentar su actividad sin incrementar su capital. Desde el punto de vista del balance del banco en su conjunto, la familia Botín controla préstamos y créditos por un montante de alrededor de 787 veces su capital, un poder enorme en relación con la inversión hecha en el banco.
Ninguna empresa industrial se puede permitir mantener esa proporción de deuda en relación con su «capital pura cepa». Los bancos, además de crear dinero, tienen un poder inmenso sobre el conjunto de la economía. Y ese poder se concentra en muy pocas manos.
No sólo han cambiado los porcentajes de capital, también han cambiado la definición. Hace unos años los bancos de Gran Bretaña convencieron a las autoridades de que la deuda también era capital. Una idea realmente curiosa porque las deudas hay que devolverlas y no sirven para pagar las pérdidas. Inventaron los híbridos, unos préstamos con unas condiciones especiales que la agencia de calificación Moody's consideró como capital en una proporción de 25%; el 75% restante era deuda. Conseguida la calificación, se popularizaron rápidamente: los bancos podían inflar sus balances a la vez que cumplían los requisitos de capital a un coste menor que con la emisión de acciones y los prestamistas recibían un interés mayor y el capital al vencimiento. En el Estado español estos híbridos se han llamado Subordinadas y Preferentes. Todo el mundo ganó hasta que llegó la crisis y lo que estaba calificado como capital resultó ser lo que era, deuda; y lo que parecía un banco solvente era en realidad una empresa en quiebra que finalmente fue rescatada. De ahí el empeño del acuerdo Basilea III por aumentar las exigencias de «capital pura cepa» y eliminar de la contabilidad de tal capital todas esas innovaciones financieras.
Las nuevas definiciones clarifican las cosas, pero no por ello los nuevos requisitos introducen más estabilidad al sistema. La historia de los híbridos ilustra perfectamente la actuación de los actores en el teatro de operaciones de las finanzas: el gran poder de la banca no deja de maquinar nuevas estratagemas para seguir ganando más todavía y acrecentar su ya inmenso poder. Los organismos que deberían regular su actividad dan el visto bueno a todo lo que la banca les presente, Más que regular, dejan hacer. Y por último, el estado se hace cargo de los desperfectos y de pagar las facturas con el dinero de todos.
Bancos y cajas ya están enzarzados en una discusión sobre la interpretación de las nuevas normas; ya están buscando nuevos modos de eludir una normativa que entrará en vigor dentro de casi 10 años. Continúan con sus arriesgadas prácticas a sabiendas de que los beneficios se los embolsarán ellos mientras que los costes se los endosarán a la sociedad. No olvidemos que los bancos son las empresas que más ayudas estatales han recibido y, por otro lado, la minería por ejemplo, no puede recibir subsidios por aquello del libre mercado. Es lo que tiene detentar el poder, que haces las normas para aplicárselas a los demás, nunca a ti mismo.
Isidro Esnaola. Economista
Así pues, existe una agencia que invierte su dinero sacado de unos y otros. Da su opinión sobre las malas gestiones de los bancos, de la que cobrará, se lo dice a los gobiernos de los que recibirá dinero por su trabajo, nuestro dinero. Después se dedican a crear dudas sobre las garantías de que todos podamos devolver los préstamos. Los accionistas asustados huyen e invierten en otros valores que seguramente estos capullos antes han comprado para vender al alza.
Los bancos que se quedan sin accionistas, pierden dinero y hay que prestárselo para que sigan funcionando, lo hacen los gobiernos, nosotros, que como somos pobres, pedimos prestado a otros. Mientras tanto, estos agentes invierte su dinero y es posible que lo pierdan, como ocurrió, pero son rescatados, pobrecitos con la labor tan estupenda que hacen por los más desfavorecidos, qué menos.
Y llegados a este punto creo que no estaría nada mal juntar el dinerito de todos nosotros y hacer un banco.
Podría llamarse Banco de los Castigados.
Creerán que es mala idea, pues no.
Con el capital que se reúna, se pueden hacer operaciones con un valor superior al 25% de lo reunido y si fracasamos lo pagan los demás, ni siquiera tendríamos cárcel.
¿A qué narices estamos esperando?
Haciendo pequeños préstamos a personas que lo devuelvan el riesgo es pequeño.
Además no estoy inventando nada, ya existe el Banco de los Pobres prestando microcréditos.
Vivir para ver.
Últimas entradas: EXISTE, FELIZ NAVIDAD, PRIVATIZANDO ¡QUÉ PENA!, EL TRATADO DE MAASTRICH y nuestros problems, COSPEDAL EANDO
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fantine (21.12.10 18:22)
Espero que la Navidad te colme de salud, amor y paz Un besito |









